Actitud positiva para borrar quejas y lamentos

UNA MENTALIDAD POSITIVA DEBE PREDOMINAR A TODA QUEJA Y LAMENTO

Diversas teorías de excelencia personal, indican que una de las claves de la "prosperidad", es eliminar de nuestros pensamientos las quejas, lamentos y frustraciones por aquellas cosas que no salen como queremos. Debemos despojarnos de la amargura y debemos dejar de renegar por los problemas cotidianos. Esto debido a que si sembramos en nuestra mente pensamientos negativos, recibiremos acciones negativas y será un verdadero un círculo vicioso donde no dejamos espacio para el positivismo y la atracción de buenas cosechas. Quejarnos solo empeora las cosas, pues dejamos de renovarnos para alcanzar soluciones prácticas a nuestras dificultades. Centrarnos en los problemas, solo "expande nuestros males". Es imperativo elegir nuestros pensamientos sabiamente para lograr fortalecernos y determinar que somos más fuertes que cualquier dificultad. Debemos aceptar la realidad y demostrarnos que podemos calmarnos, y tomar las cosas con actitud positiva y actos inteligentes. Desde luego, lograr esto no es fácil, pero sin duda es posible con mentalidad renovada. Todo es cuestión de actitud. Según varios estudios, la gente próspera evita toda clase de quejas y preocupaciones por situaciones actuales. Se debe pensar: "Todo va a estar bien", sea cual sea la gravedad del problema. Cambiar el "yo debo" por el "yo necesito".

Y, claro, categóricamente debemos añadir a este postulado, la plena confianza en Dios para liberarnos de pensamientos angustiosos. Sin duda, a Él podemos entregarle toda clase de dificultades y nosotros podremos descansar en su paz y amor. Está escrito:  "El Señor es bueno con los que esperan en Él, es un refugio en el día de la angustia; reconoce a los que confían en Él". Nahúm 1, 7. 

 

Esta cita es grandiosa: "Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados". 2 Corintios 4, 7-9.

 

Las situaciones que se presentan tienen su propósito. "Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que Él llamó según su designio". Romanos 8, 28. 

 

"No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios". Filipenses 4, 6-7

 

Te invito a leer el Salmo 138, es una joya de la Palabra de Dios.

 

Ánimo, dificultades habrán en nuestro camino, pero seamos más fuertes para vencer. Somos vencedores en Cristo. Recuerda que Dios no responde a nuestras quejas, sino a nuestra confianza en Él.

 

 

Con afecto,

Javier.

 

 

 

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