La responsabilidad de un líder

LIDERAZGO EFECTIVO: INTEGRACIÓN, SERVICIO Y EJEMPLO

El concepto de liderazgo ha sido uno de los más analizados en el mundo contemporáneo. Un verdadero líder transmite con su testimonio de vida los principios y directrices que motivan a su equipo a cumplir su misión. El carisma del líder es importante para generar un ambiente de armonía, un líder ejemplar se verá respaldado por los demás y podrá influir de manera positiva en cada tarea a ejecutar. 

 

Una persona puede ser líder en cada actividad que realice, lo importante es conocer exactamente: los objetivos a alcanzar, el tiempo que le tomará hacerlo y el camino para lograrlo. Un ser humano debe liderar con el ejemplo, procurando en bien de todos, cuidando la integridad grupal.

   

Un líder inspira confianza y toma decisiones con sabiduría, involucra a todos para ejecutar acciones, motiva y genera un ambiente agradable. Un líder se compromete con su misión, y tiene la capacidad para innovar, tiene iniciativa y es capaz de afrontar los problemas, saliendo fortalecido de ellos, fortalece a los demás. A continuación, algunas características que deben primar en los liderazgos:

 

SERVICIAL: 

Jesucristo es un ejemplo de liderazgo, Él nos muestra que un líder debe tener vocación de servicio: "Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes." Mateo 20, 25-26.

 

EJEMPLAR:

Un líder no "manda" lo que se deba hacer, más bien, enseña con su ejemplo cómo actuar: "Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros." Juan 13, 14.

 

MORAL:

Una persona que toma el timón debe llenarse de valores, y actuar con honorabilidad para guiar por el buen camino: "Vigila tu conducta y tu doctrina, y persevera en esta actitud. Si obras así, te salvarás a ti mismo y salvarás a los que te escuchen." 1 Timoteo 4, 16. 

 

CAPACIDAD DE ORGANIZACIÓN

El liderazgo efectivo compete una adecuada capacidad de organización y distribución de actividades según competencias personales: "Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo." Efesios 4, 11-12.

 

BÚSQUEDA DE METAS EN CONJUNTO

Un líder busca alcanzar metas y logros que beneficien a todos, enseña sus conocimientos: "Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás. Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús." Filipenses 2, 4-5.

 

APRENDIZAJE CONTINUO

El líder busca aprender de personas con más experiencia, no se siente dueño de la verdad y desecha la arrogancia: "De la misma manera, ustedes, los jóvenes, sométanse a los ancianos. Que cada uno se revista de sentimientos de humildad para con los demás, porque Dios se opone a los orgullosos y da su ayuda a los humildes. 1 Pedro 5, 5.

 

ADECUADA FORMA DE CORREGIR

Una persona que está a cargo de un grupo debe corregir una falla con calma, paciencia y comprensión. Los gritos, las humillaciones se apartan de un líder idóneo: "Hermanos, si alguien es sorprendido en alguna falta, ustedes, los que están animados por el Espíritu, corríjanlo con dulzura. Piensa que también tú puedes ser tentado." Gálatas 6, 1.

 

FIRMEZA

Tener firmeza es tener carácter, eso significa que un líder debe comportarse adecuadamente según las circunstancias: "Los exhortamos también a que reprendan a los indisciplinados, animen a los tímidos, sostengan a los débiles, y sean pacientes con todos. Procuren que nadie devuelve mal por mal. Por el contrario, esfuércense por hacer siempre el bien entre ustedes y con todo el mundo." 1 Tesalonicenses 5, 14-15.

 

 

Finalmente, el valor agregado que todo líder debería poseer:

 

ACCIÓN EN NOMBRE DE DIOS

Que cada acto realizado, se haga en nombre de Dios: "Todo lo que puedan decir o realizar, háganlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por Él a Dios Padre." Colosenses 3, 17.

 

Podemos encontrar a varios líderes a nuestro alrededor, y en definitiva todos somos líderes de nuestras actividades, de nuestros hogares, de nuestros quehaceres y de nuestro propio ser. No olvidemos que lo primordial es actuar con el ejemplo, procurando servir y trabajar con armonía.

 

Los errores no se corrigen con ira, sino con amor. El rumbo de cada actividad es más alegre cuando hay compromiso de un trabajo en equipo sólido lleno de afecto.

 

Que Dios bendiga, ilumine y fortalezca tu liderazgo interior y exterior.

 

Con afecto,

Javier.

 

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