La práctica del ahorro

el ahorro es clave en la economía

El ahorro consiste en separar una parte de nuestros ingresos obtenidos con el fin de utilizar estos fondos a futuro. La otra parte del ingreso será destinada para los gastos o consumos.

 

Ahorro = Ingresos - Consumos

 

Las teorías económicas indican que se debe destinar para el ahorro, al menos el 10% de los ingresos percibidos. Y en caso de que existan consumos que superen a los ingresos, la lógica consiste en buscar alternativas para aumentar los ingresos y/o reducir los consumos.

 

El ahorro es apropiado, pues establece una reserva para el futuro, ya sea para invertir, o para solventar una necesidad. El ahorro conlleva a una autosuficiencia económica, y a una disciplina financiera si es que una persona lo maneja como hábito. A continuación, unos consejos para ahorrar:

 

  • Haz un presupuesto detallando los ingresos, consumos programados y monto ahorrado. De esta manera podrás medir cada rubro y tomar decisiones para controlarlos.
  • Busca alternativas para disminuir los gastos de todo tipo: servicios básicos, transporte, alimentación, vestimenta, esparcimiento, entre otros. Hay varios métodos que puedes aplicar, saca a flote tu creatividad e investigación para ello. 
  • Mantén bajo tu nivel de deuda. El crédito es positivo, pero debes controlar que no se te escape de las manos.
  • Establece metas de ahorro con responsabilidad que incluya tiempos. Supervisa el avance de tus metas periódicamente.
  • Cuida de ti, aliméntate sano, ejercítate, no caigas en adicciones ni vicios. Vela por tu salud y reducirás la probabilidad de aumentar los gastos médicos.
  • Busca métodos alternativos para incrementar tus ingresos.
  • Cuando vayas a gastar en algo, pregúntate si en verdad lo necesitas y si lo vas a utilizar constantemente. No seas impulsivo/a.
  • Honra a Dios: "Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todas tus ganancias: así tus graneros se llenarán de trigo y tus lagares desbordarán de vino nuevo." Proverbios 3, 9-10.

 

Está escrito: "Si no ahorraste en tu juventud, ¿cómo tendrás algo en la vejez? " Sirácides 25, 3

 

Finalmente, no te enfoques en "acumular dinero o bienes", cayendo en la avaricia y en las preocupaciones. El fin del ahorro no es llenarte de cosas materiales, el fin del ahorro es contar con una reserva adecuada para un requerimiento futuro mediante un trabajo honesto. "Más vale poco con temor del Señor, que un gran tesoro con inquietud". Proverbios 15, 16.

 

 

Recuerda que el ahorro no es lo que te sobra luego de haber gastado; por el contrario, gasta luego de haber ahorrado.

 

Con afecto,

Javier

 

 

 

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