La libertad emocional y la sensatez racional

BUSQUEMOS EQUILIBRIO ENTRE LA EMOCIÓN Y LA RAZÓN

Vivimos en una lucha entre las pasiones emocionales y la sensatez racional. En nuestro consciente, tenemos dones, argumentos, razones, valores y criterios sensatos para actuar de manera inteligente, adecuada, racional; sin embargo, cuando encontramos puntos que nos detonan, lo racional queda de lado y damos paso a las pasiones emocionales, a instintos explosivos.

 

La libertad emocional se convierte en un libertinaje pasional que nos impide actual racionalmente, cuando aun sabiendo que estamos actuando indebidamente, lo hacemos porque dejamos que el instinto gane la batalla en nuestro interior. Asimilar este choque de fuerzas solo es posible, comprendiendo a profundidad la naturaleza de la pureza interior que es la que justamente debemos buscar para trascender hacia la paz de nuestro ser: pureza de acción, boca, cuerpo y mente.

 

La paz interior viene de las cosas de Dios, por tanto, cualquier desequilibro que afecte nuestra calma está alejándose de lo que Dios nos pide. Cada acto de mente y cuerpo debe ser expresado como hijos de Dios, como personas de bien. Si caemos en la explosión emocional, en el desenfreno por agredir a quienes consideremos enemigos, no estamos guardando coherencia cristiana.

 

Una actitud honesta y amorosa, nos lleva a cultivar hábitos sensatos de comportamiento con quienes no nos agradan. También nos lleva a actuar con pureza hacia los demás y hacia nosotros mismos. Esta vez quiero dejarles estos versículos para su reflexión:

  • "Que nadie menosprecie tu juventud: por el contrario, trata de ser un modelo para los que creen, en la conversación, en la conducta, en el amor, en la fe, en la pureza de vida". 1 Timoteo 4, 12.
  • "En cuanto al pecado carnal y cualquier clase de impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos. Lo mismo digo acerca de las obscenidades, de las malas conversaciones y de las bromas groseras: todo esto está fuera de lugar. Lo que deben hacer es dar gracias a Dios". Efesios 5, 3-4.
  • "Cuiden mucho su conducta y no procedan como necios, sino como personas sensatas". Efesios 5, 15.
  • "Iniciar un altercado es abrir una represa: retírate antes que estalle la disputa". Proverbios 17, 14

Las disputas ideológicas, políticas y económicas han abierto grandes abismos en el comportamiento humano. Solamente puedo decir que una de las mejores cosas que podemos hacer para actuar en nombre de Dios, es imitar a Cristo. Preguntémonos qué haría Cristo en tal o cual situación:

 

"Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos". Filipenses 4, 7-8.

 

No olvidemos que para cambiar al mundo, debemos empezar por cambiar interiormente nosotros para bien. La comprensión de los demás es importante, pues cada quien libra una batalla entre las pasiones del mundo y la pureza espiritual. Que la expresión de nuestras emociones llegue a una alegre libertad emocional en donde expresemos sentimientos de amor, felicidad y compartir. Que nuestro descontento sea expresado con profundo criterio cristiano. Que la paz de Dios reine en nuestros corazones, pensamientos y actos.

 

Con afecto,

Javier

 

 

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0