El lenguaje de Dios

disfrutemos EL lenguaje RESONANTE de dios

Probablemente, en algún momento de tu vida has sentido que Dios no te escucha, que Dios te ha abandonado y únicamente hay un silencio de su parte frente a tus problemas. Hay quienes incluso, han llegado a dudar de la providencia o existencia de Dios. 

 

Esta fragilidad humana se produce por una débil conexión con Él. Nosotros somos receptores y Dios es nuestro emisor, si estamos alejados, la señal será débil y entrecortada, tal como sucede con un teléfono celular o una antena de televisión.

 

En consecuencia, si queremos escuchar a Dios y disfrutar de su providencia, debemos estar adecuadamente posicionados para que su señal sea percibida plenamente por nuestros sentidos. Así es, todos nuestros sentidos se nutren de la voz de Dios, a diferencia a la voz humana que es captada únicamente por nuestros oídos. Cuando aprendemos a sentir el lenguaje de Dios, notamos claramente como Él nos deleita en nuestro gusto, olfato, oído, tacto, vista y en general en nuestra percepción sensorial (el quinto sentido que algunos lo denominan).

 

Ya sabemos que todo lo que nos acerca a Dios nos da paz, ahora es momento de analizar cómo abrir el Canal Glorioso para que Dios se acerque a nosotros haciéndonos sentir su lenguaje dulce:

 

CONFIANZA PLENA EN DIOS.- La base de toda relación es la confianza, esto aplica en las relaciones humanas y desde luego, en la relación con Dios. Debemos tener una confianza inquebrantable en Dios frente a cualquier circunstancia que estemos atravesando, debemos sentirnos con plena seguridad bajo su poder: "Sólo en Dios descansa mi alma, de Él viene mi esperanza. Sólo Él es mi Roca salvadora, Él es mi baluarte: nunca vacilaré." Salmos 62 : 7-8.

 

HACER EL BIEN PARA SENTIR EL ESPÍRITU DE DIOS.- El pecado es otra interferencia que genera el debilitamiento de la señal de Dios en nosotros, cuando hacemos el mal, estamos alejando al Santo Espíritu de Dios. Pues entonces, hagamos el bien, brindemos amor, llenemos nuestro corazón de sentimientos buenos, sinceros, nobles. De esta forma, nos permitiremos ser saciados de la Gracia de Dios por medio de su Espíritu, quien nos permitirá discernir para decidir; nos fortalecerá en las angustias y nos hará escuchar el lenguaje del Padre con una resonancia notable: "Más aún, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza. Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado." Romanos 5 : 3-5.

 

SENSIBILIDAD Y DISPOSICIÓN PARA RECIBIR A DIOS.- Si tenemos un celular apagado en medio de un sitio con la mejor señal móvil, jamás podremos comunicarnos. Asimismo, si tenemos nuestro corazón apagado, indispuesto a recibir a Dios, Él no podrá entrar. Dispongámonos con espontaneidad y alegría a abrir nuestro corazón a Dios:  "Mira que estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos." Apocalipsis 3 : 20.

 

BUSCA LA LUZ DE DIOS EN EL MUNDO.- En ocasiones, podemos perder la señal de Dios porque simplemente damos apertura a voces terrenales de personas que confunden e irradian su malestar o frustraciones, con criterios engañosos que te perjudicarán; el bullicio del mundo te puede arrebatar la sensibilidad para escuchar la voz de Dios. Si andas por este camino, busca alejarte y cambia tu rumbo hacia la luz de Dios, acércate a personas que busquen a Dios, enfócate en rodearte de cosas buenas, agradables, sanas; las personas y hábitos sanos son de luz: "La noticia que hemos oído de Él y que nosotros les anunciamos, es esta: Dios es luz, y en él no hay tinieblas." 1 Juan 1 : 5.

 

LAS OBRAS DE DIOS SON UN CANAL DE SU LENGUAJE.- Sepamos deleitarnos con las obras del Señor, y sentir en su creación lo que nos quiere transmitir. Es relajante dejar atrás las preocupaciones en la naturaleza, es una bendición sentir el aire puro, es una alegría ver un atardecer, la vida es un milagro. Aprendamos a ver a Dios en la sonrisa de las personas, en el colorido de las flores y en la belleza de los animales:  "Tú me alegras, Señor, con tus acciones, cantaré jubiloso por la obra de tus manos. ¡Qué grandes son tus obras, Señor, qué profundos tus designios!" Salmos 92  5-6.

 

ORACIÓN, ALABANZA Y LECTURA BÍBLICA.-  Escuchemos a Dios en la oración: "Invócame y yo te responderé, y te anunciaré cosas grandes e impenetrables, que tú no conocías" Jeremías 33 : 3. Alabemos al Señor para que nos muestre su providencia: "Entremos y adoremos de rodillas ante el Señor que nos creó." Salmos 95: 6. Dejemos que su palabra nos guíe: "Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero." Salmos 119 : 105.

 

Si pones todo tu corazón enternecido y abierto, te aseguro que vas a escuchar la voz de Dios, Él tiene múltiples formas de hablarnos, comienza a descubrirlas.

 

Recuerda: Dios quiere nos encontremos con Él, que atesoremos cada instante con Él, que nos deleitemos con su bendición y que nos sintamos seguros con su confianza, brillemos con la luz del Señor y busquemos ser buenos, fortalecidos en su Espíritu. De esta forma, nos convertiremos en los mejores receptores para sentir el lenguaje de Dios tanto en el bullicio del mundo, como en el silencio de nuestra intimidad. Debemos ser un blindaje frente a las interferencias.

 

Dios bendiga cada momento de nuestras vidas.

 

Con afecto,

Javier.

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