Dios es fiel a sus promesas

LA FIDELIDAD DE DIOS ES ABSOLUTA

Todos guardamos sueños y deseos  en lo más profundo de nuestro corazón. Creemos en promesas porque anhelamos, porque nuestro interior más noble pretende encontrar el amor y la felicidad, hallar un cambio en nuestras vidas, una mejora a nuestra realidad.

 

Las promesas en las que creemos dependen de nuestra situación actual, de aquello que nos hace falta. Al permanecer en Dios y confiar en su providencia, sentiremos muy dentro de nosotros que Él ha posado una certeza de que pronto llegará lo que aspiramos. Cuando no sabemos orar, o pedir a Dios, o cuando pretendemos acortar los tiempos de Dios para "acomodarlos" a nuestra impaciencia, nos encontraremos con decepciones y si no volvemos pronto a su voluntad, comenzaremos a pensar que nuestros anhelos jamás se convertirán en una realidad. Si a ello, agregamos falta de serenidad, notaremos que muchas personas no ven cumplidas las promesas de Dios porque se rinden demasiado pronto, sin poner un granito de arena para aguardar la oportuna bendición de Dios que está por venir.

 

El hecho de que las cosas no funcionen como esperábamos, o que sintamos que ocurre nada, no significa de ninguna manera que Dios no está actuando. Si Dios tarda mucho tiempo, no quiere decir que Él nos ha abandonado ni que no esté actuando para entregarnos bendiciones, un tiempo tardío de Dios significa que Él nos está preparando bendiciones por excelencia, mientras le guardemos lealtad y confianza plena. Dios es fiel a su palabra, y si Él ha escuchado nuestras oraciones, jamás nos dejará con las manos vacías.

 

"En Él (Jesús) todas las promesas de Dios han llegado a ser un sí, y por eso precisamente decimos «Amén» en su nombre cuando damos gracias a Dios". 2 Corintios 1, 20.

 

Cuando oramos como es debido y declaramos con nuestra boca y corazón que Dios será nuestro refugio de promesas, el tiempo no será una carga, sino que nos otorgará fortaleza y carácter para esperar en paz que las promesas de Dios se hagan realidad. Amén quiere decir "Así Sea", de modo que no debemos decir esto a la ligera, la Palabra de Dios indica claramente que debemos decir "Amén" únicamente en nombre de Cristo, dando gracias a Dios. 

 

La confianza en Dios hará que hagamos nuestra parte, Dios no nos ayudará si esperamos sentados a esperar un milagro, los dones que Él nos ha dado, debemos aprovecharlos para rendir fruto, y fruto bueno. Dios cumplirá sus promesas en el momento oportuno, perfecto, preciso. El amor de Dios es infinito e incomprensible que hasta nos puede sorprender cuando menos lo esperemos.

 

Toda nuestra vida debe enmarcarse en una hidalguía de confianza a Dios, teniendo la plena seguridad de que su respuesta para nosotros, llegará en el momento oportuno, y hasta nos puede sorprender, pues si Dios ya ha ideado un plan perfecto, nada ni nadie lo podrá frustrar.

 

"Si Yavé de los Ejércitos forja un plan, ¿quién lo arruinará? Si extiende su mano, ¿quién lo hará cambiar?." Isaías 14, 27.

 

Para ver cumplidas las promesas de Dios en nosotros, debemos procurar hacer la voluntad de Dios como verdaderos cristianos de honor.

  

"Es necesario que sean constantes en hacer la voluntad de Dios, para que consigan su promesa." Hebreos 10, 36.

   

Recuerda esto: Dios siempre cumplirá sus promesas en nosotros, siempre y cuando nos convenga, siempre y cuando vivamos una absoluta confianza en Él, siempre y cuando tengamos paciencia de paz para saber esperar sus tiempos, siempre y cuando hagamos su voluntad.

 

Con afecto,

Javier.

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